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Diccionario catametafórico

Este es nuestro diccionario de cata. En él podrás ver todas las explicaciones a los vocablos y frases metafóricas escritas por mi en los comentarios de cata:

  • A los fumadores les va que ni “pintao”: Definimos con esta frase a los vinos con bastantes aromas evolucionados, con recuerdos a tabaco, cuero, aromas cerrados, humo, animal…
  • Abarcativo: Como diría mi amigo Paco, el vino que llena en boca todo el paladar.
  • Acidez:Sensación intensa, como la que experimentamos con el zumo de limon, que se siente en los laterales de la lengua.
  • Acidez natural: Aquella acidez que se percibe fresca, dando más vida al vino, sin molestar en el estómago.
  • Adolescente: Vino con necesidad de botella para redondear sus atributos y con capacidad de envejecimiento.
  • Afeminado: Dulce y fragante, suave y fuerte, nunca sabe por donde va a salir en cada degustación, pero siempre me gusta, ¿como mi novia?.
  • Ágil: Nervioso, vivo e inquieto en boca.
  • Alegre: Vivaz y fresco a la vez.
  • Amable: Vino agradable que se deja beber con gusto.
  • Amargor: En su justa medida resulta estimulante y suele detectarse en la parte posterior de la lengua al final del paladar.
  • Amplio: Vino de sensaciones de larga intensidad, dilatado y extenso.
  • Aromas: Son siempre los distintos olores que captamos en un vino de forma agradable: piña, maracuyá, madera, ahumado, especias, etc…
  • Aromas varietales: Son los aromas que se desarrollan en los vinos propios de cada variedad de uva independientemente de cualquier otro factor en la Chardonnay: Manzana verde, melocotón, frutas tropicales…
  • Anticuario: Uno de esos vinos que siempre debes tener en casa y que es capaz de aguantar varias generaciones.
  • Aterciopelado: Suave, redondo y fácil de beber.
  • Auténtico: Ejemplo ideal de su zona de elaboración y el tipo de vino en el que está enmarcado.
  • Balanceada: Igual que aterciopelado. Boca suave,redonda y muy agradable.
  • Balsámico: Relativo a los aromas: frescos, de sensaciones mentoladas, como eucalipto, incienso…
  • Bonificador: Bueno, es decir, que su sabia utilización mejora su conjunto.
  • Bonito: Igual que guapo…
  • Carnoso: Vino con cuerpo agradable en su conjunto que produce una amplia impresión física en la boca.
  • Channel nº 5: Normalmente blancos y rosados con un fuerte y variado perfume floral.
  • Chuchería: Nariz igual que el puesto del tío Cirilo. Goloso: fresa, frambuesa, cereza, mora… a gominolas de mi hijo Javier.
  • Chulo: Joven, alegre, fresco, divertido, para disfrutar.
  • Colaborante: Un vino que te saca de un apuro, “siempre dispuesto”.
  • Como un hijo: Aquel vino que hay que tomarlo año tras año para seguir disfrutándolo.
  • Cómodo: Para todos los públicos, de fácil compresión, sin complicaciones, gustoso.
  • Complejo: Y no me refiero al retraído del pueblo, sino al vino que ofrece una amplia gama de sensaciones, tanto en boca, nariz y postgusto.
  • Concentrado:Vino intenso sin ser pesado que va directamente a los sentidos: vista, nariz y oído.
  • Con futuro: Un vino de reciente aparición en el mercado, donde la bodega aún no ha llegado a lo mejor que nos puede dar. Su seriedad, enólogo, medios técnicos y materia prima de calidad nos lo garantizan.
  • Cuerpo: Cuando un vino posee un sabor que llena la boca, reflejado en una sensación de volumen.
  • De puro acento: Da un toque a todo sin marcar nada, con mucha elegancia.
  • Decantar: Para la ocasión que nos atañe, vertido del vino a otro recipiente (decantador) con el fin de oxigenar el vino, para que al contacto con el aire se dome a la boca y en nariz se nos abra aún más.
  • Denso: Sensación de peso y cuerpo en la boca.
  • Deseoso: Se bebe bien de principio a fin, e incita a seguir bebiendo.
  • Didáctico: Ejemplo perfecto e ideal para lo que es: varietal, joven, gran reserva…
  • Diferente en el conocimiento: Sensaciones de cata desconocidas hasta el momento.
  • Enamorante: Vino listo para disfrutar. Te llena de vida, gozas con él.
  • El Hispano: Vino 100% Tempranillo, la uva autóctona española más internacional.
  • Es un bono del estado alemán: Es un vino seguro, que nunca te defraudará, se mantiene fiel a sus inicios.
  • Es un vino mariconcillo: Es un vino correcto, bien elaborado, suave, sencillo y fácil de beber.
  • Es un vino Onassis: RICO, RICO, RICO…
  • Es una buena almohada: Nos reconforta y es de nuestro gusto.
  • Fácil: Complejidad relativamente sencilla de abordar, vino directo en sensaciones sin demasiadas combinaciones.
  • Faratute: Un vino que sorprende, que asusta de bueno.
  • Fina burbuja: Aguja de carbónico que apenas se aprecia a la vista.
  • Florentino Pérez: Galáctico por supuesto, pero sin dar la talla cuando la tiene que demostrar en las grandes ocasiones.
  • Franco: Y no me refiero a temas políticos, sino al vino claro, honrado, sin subterfugios.
  • Fresco: Cuando el vino se muestra refrescante, agradable y correcto en su cata.
  • Goloso: Vino sugerente resultando atractivo y dejándose beber muy bien. Nada tiene que ver con dulce, eso sería malo.
  • Grande: Un vino que cultiva la excelencia y se merece retener en la memoria.
  • Graso: Vino de tacto untuoso. Su peso y paso resbaladizo nos hace apreciarlo a lo largo de la lengua.
  • Guapo: Es un vino interesante, y que atrae desde su vestido (cápsula, etiqueta y botella).
  • Honesto: Su calidad acorde, quizás superior a su precio.
  • Inquieto en boca: Nervioso, un vino que no para, dice mucho y con carácter. Alegre y fresco.
  • Intenso: Me refiero a su potencia aromática, sobre todo cuando acercamos la copa a la nariz y tenemos una percepción inmediata.
  • Japonés: Vino exótico en el que predomina el recuerdo a frutas tropicales.
  • Joya: Vino novedoso, sorprendente, difícil de encontrar y su precio seguramente irá en alza.
  • La inercia siempre funciona, pero al final se para: Son los vinos que viven de lluvias pasadas, que van perdiendo fuerza y carácter, volviéndose vulgares o normales.
  • Larga boca: No me refiero al tamaño, sino a la duración del sabor del vino (largo) después de haberlo ingerido.
  • Ligeramente evolucionado: Con notas claras de vejez.
  • Ligero: Su paso de boca se aprecia con un tacto suave.
  • Luminoso: Vino que llama la atención, destacando por encima de los de su clase.
  • Madera fina: Recuerdo a madera normalmente de roble nuevo, que se aprecia de forma elegante y sutil. 
  • Moderno: De corte internacional y de sensaciones explosivas, que van directas a los sentidos: vista, nariz y boca.
  • National Geographic: Una especie distinta, poco común, pero no en vías de extinción.
  • Nazareno: Buena intensidad de color, sin tonos ladrillos o anaranjados.
  • Nenuco: Joven, de aromas afrutados, muy vivo, fresco, floral, limpio y gustoso.
  • Ni pa tí ni pa mí: Vino orientado a todos los gustos, edades y exigencias
  • Ni se compra ni se regala: Vino no disponible en los canales habituales de venta.
  • No es un vino para cuando se casen mis hijos: Dícese de los vinos jóvenes, afrutados, con poca carga estructural, en definitiva, con poca capacidad de guarda.
  • No hay vuelta de hoja, Paco viene de Francisco: Mas claro agua, es lo que es.
  • No parece de buena casa: Se queda por debajo de la calidad y originalidad de sus hermanos mayores.
  • No te importe que te salgan michelines: Es un vino que puedes comprar y guardar en abundancia.
  • Notas afrutadas: Recuerdan al sabor de las frutas cultivadas.
  • Notas Cítricas: Recuerdan a todos los tipos de cítricos, muy propias de algunos vinos blancos.
  • Notas de Cacao: Cuando los aromas del vino evocan al chocolate negro y al cacao.
  • Notas de madera: Recuerdan al olor de la madera seca, nueva, vieja…
  • Notas lácteas: Que recuerdan a los de la leche o a sus derivados.
  • Notas o aromas Florales: Aromas similares al perfume de flores.
  • Notas tostadas: Se desarrollan por el tueste de la madera de la barrica.
  • OHL la constructora: Vino bien construido, es decir, bien elaborado, el vino está bien hecho.
  • Olores: Definimos aroma por olor cuando este no es agradable.
  • Pago: Resumidamente podemos decir que es el vino de donde toda la uva con la que se elabora, procede siempre del mismo terreno.
  • Persistencia: Sinónimo de “Larga boca”, asociado a la duración y calidad de las sensaciones en boca.
  • Permanencia: Igual que persistencia.
  • Personalidad: Un vino con un estilo propio que tras distintas añadas de elaboración no pierde su identidad.
  • Postgusto: Impresión final de los sabores de un vino.
  • Primordial: Vino que no puede faltar nunca en tu colección.
  • Príncipe de reyes: Fiel reflejo de la calidad de los vinos más caros y mejores de la bodega. Está impregnado por la impronta de sus hermanos mayores.
  • Proteína: Contundente, necesita de la comida para pasar bien por boca.
  • Punzante: Aroma intenso y volátil, muy típico de vinos con crianza en flor.
  • Quítate la faja y arrímate a la pared que voy pa’allá: Es un vino excesivo en todo: sabor, color, intensidad… pero bien conjuntado, como los michelines que me sobran.
  • Raro en su especie: No sigue el estereotipo de su clase, es algo diferente y especial.
  • Redondo: Cuando todos sus elementos (acidez, salado, dulzor, amargor) se encuentran perfectamente equilibrados y sus taninos integrados.
  • Sabroso: Vino con amplias sensaciones sápidas, debido principalmente a su volumen alcohólico.
  • Seco: Que no tiene sabor dulce  y la sensación secante es muy notoria. Según la Legislación, es un vino que tiene menos de 5 gr. de azucar por litro.
  • Sereno: Vino que se bebe sin prisa pero sin pausa.
  • Sinfónico: Vino con una gran variedad aromática, en alta intensidad, y que si prestamos atención descubriremos cada vez cosas nuevas.
  • Tanino: Sustancia química, elemento antioxidante que se aporta al vino a lo largo del proceso de elaboración y envejecimiento y que se manifiesta en boca de manera astringente.
  • Taninos modulables: Aquellos taninos que no molestan al paladar, no son ásperos ni agresivos, pero están presentes.
  • Taninos dulces: Cuando los taninos se aprecian menos astringente, cálidos y mas redondos. En definitiva menos astringentes de lo normal.
  • Terruño: Conjunto de características reflejadas en el vino propias del terreno donde crece la vid.
  • Testimonio: prueba evidente de lo hecho y dicho, dejando huella. Vino que es resultado de un proyecto meditado.
  • Transgresor desde su etiqueta: Nuevo, diferente, distinto a todo lo anterior inclusive su presentación, y todo para bien.
  • Tu vino: Aquél vino poseedor de un conjunto de elementos que hacen sentirte identificado con él.
  • Un vino equivocado: No es un buen reflejo a nada.
  • Un vino de mercado: Típico vino en el que toda su virtud está basada en su precio.
  • Un vino de tapa: Ideal para la barra de un bar.
  • Un vino para todos: cuando necesites un vino que guste a todos tus amigos, ideal para grandes celebraciones, para entendidos y no entendidos.
  • Un vino “Stereo”: Es un vino con gran variedad aromática, nitidez, que cada vez que lo acercamos a la nariz, percibimos un nuevo aroma.
  • Un vino “yanki”: Un vino de gusto americano, goloso, rico, fácil de beber, afrutado, bien presentado y de buen precio.
  • Una auténtica frutería: Típicos blancos, rosados o cavas de fuerte intensidad y sabor explosivo a todo tipo de frutas. Como decía mi frutero, algunas salen “güenas”.
  • Una cosa es precipitado y otra cosa es que existan submarinos americanos: Todo vino de calidad suele traer consigo precipitados de sales minerales o colorantes, debido a la falta de filtrados significativos, es por tanto algo normal que no se percibe en el sabor. No es admisible la suciedad o exceso (submarino americano).
  • Universitario: Un vino que ha evolucionado de forma adecuada y perfecta.
  • Untuoso: Sinónimo a graso.
  • Vino personal: es el vino realizado por la intuición del autor, desmarcándose de la necesidad comercial de la bodega o en un vacío del mercado, dando como resultado una obra distinta y reveladora.
  • Vinos como la familia: Vinos realizados con la mezcla de bastantes tipos de uva diferente, vamos como mi familia, cada uno de su padre y de su madre, pero formando un todo armónico.
  • Vinos nuevos: De esos vinos que se les nota los buenos medios técnicos, con poca producción todavía, buena materia prima, y barricas a estrenar. Su corte o impresión final es similar al de todas las nuevas bodegas. Hay que seguir sus próximas elaboraciones para confirmar su buena pinta.
  • Vino rey de reyes: Vino grande entre los grandes. Los mejores vinos únicos de España se cuenta con las manos.
  • Vinos Zara: Aquellos vinos de precio comedido, y en los que sus cualidades están bastante por encima de su precio. De carácter juvenil, golosos y ricos de beber. Modernos y muy bien presentados.
  • Vivo: Característica propia de aquellos vinos que aparecen antes de tiempo en el mercado, y suelen tener, por lo general, mucha vida por delante y una magnífica evolución, gozando cada vez más de ellos.
  • Voluminoso: Otra manera de explicar cuando un vino tiene cuerpo, es decir, cuando posee un sabor que llena la boca, reflejado en una sensación de volumen.

Pronto más…
No lo olvides, el vino también es algo divertido, y ya sabes, disfruta de un consumo responsable.

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